lunes, febrero 26

Provincia Eclesiástica de Mérida: Un espacio para fortalecer la labor pastoral” por Padre Edduar Molina E.

DESDE MI PARROQUIA

Desde el pasado lunes 20 y hasta el miércoles 22 de noviembre, nuestra Provincia Eclesiástica de Mérida, conformada por las Iglesias locales de Táchira, Mérida, Barinas, Trujillo y Guasdualito del estado Apure, nos dimos cita en la “Ciudad de la cordialidad”, San Cristóbal, para vivir el primer encuentro de obispos y vicarios de pastoral de la Provincia andina en el Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino en Palmira, estado Táchira, en medio de un ambiente de verdadera fraternidad y comunión de hermanos.

Fue propicia la ocasión para acompañar el proceso formativo de los seminaristas con fraternos momentos de celebración litúrgica y compartir comunitario. Durante todas las jornadas se vivieron, también, espacios de profunda reflexión, oración y compartir de expectativas, buscando lo que nos une, reconociendo las fortalezas, asumiendo nuestras debilidades pastorales y soñando con esperanza una Iglesia andina discípula y misionera, que nos lleve a poner en marcha proyectos en común para acompañar un pueblo que peregrina en estas montañas con una enorme herencia de tradición y fe cristiana.

El Obispo de San Cristóbal, Monseñor Mario Moronta, resaltó la importancia de la comunión y la corresponsabilidad en la labor pastoral, expresando su deseo de avanzar concretamente en dos ámbitos: la pastoral sacerdotal y la pastoral del laicado, trabajando en conjunto con los vicarios y obispos de la Provincia.

Asimismo, el Obispo de Guasdualito nos animó al aporte misionero de nuestra provincia andina, para dar pasos en la evangelización de su Iglesia llanera, por lo que se espera que, en el venidero mes de agosto 2024, los seminaristas y jóvenes lleven adelante una importante misión en esta Iglesia hermana.

El tema de formación giró en torno al perfil del Vicario Episcopal de Pastoral, a cargo del sacerdote tachirense Jhonny Zambrano, exponiendo las líneas pastorales para la promoción, coordinación, elaboración, aplicación y evaluación del Plan Diocesano de Pastoral, que nos permita proyectar y visibilizar con mayor fruto la comunión y participación de los sacerdotes, diáconos y demás fieles en la misión evangelizadora encomendada por Jesucristo, el misionero del Padre.

Una de las grandes necesidades de nuestra Provincia de Mérida es el tema de la formación permanente, tanto de los laicos como de los consagrados y sacerdotes, por lo que se propuso unir esfuerzos en las ofertas formativas tanto del Instituto Diocesano de Pastoral “Mons. Arias Blanco” y del Instituto Universitario Eclesiástico “Santo Tomás de Aquino” de Táchira, así como el Centro de Estudios Teológicos “Juan Pablo II” de Mérida, para ofrecer espacios de formación en cada una de las Iglesias locales, con la finalidad de avalar cursos y diplomados, que nos capaciten “para dar razón de nuestra esperanza”. (1 Pedro 3,15).

Nuestra Arquidiócesis de Mérida, junto con los encargados de la Pastoral Sacerdotal de la Región, les corresponde comenzar a organizar, para el venidero 2024, el Primer Encuentro Provincial Sacerdotal con miras a fomentar la fraternidad sacerdotal de nuestra región de Los Andes, como nos llama el Papa Francisco: “la belleza de la fraternidad: del ser sacerdotes juntos, de seguir al Señor no solos, sino juntos, a pesar de la gran variedad de los dones y de las personalidades, justamente esto enriquece el presbiterio”.

También para el mes de enero se agendó un Primer Encuentro en la diócesis de Barinas, entre los secretariados de Catequesis, con el fin de promocionar una catequesis que pueda dar respuesta a nuestra realidad provincial y se fortalezca con lo bueno de lo que estamos haciendo, recordando la importancia de nuestros catequistas andinos, auténticos maestros de fe.
En la jornada del tercer día, tuvo lugar la creación de un Plan en Común de las Iglesias Locales que conforman la Provincia Eclesiástica de Mérida destacando estas tres dimensiones: Formación, Fortalecimiento de la organización y Dimensión Ministerial-Misionera, tanto del laicado y diaconado.

Culmino con palabas del Papa Francisco: “Precisamente el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio. Es un don y una tarea: caminando juntos, y juntos reflexionando sobre el camino recorrido, la Iglesia podrá aprender, a partir de lo que irá experimentando, cuáles son los procesos que pueden ayudarla a vivir la comunión, a realizar la participación y a abrirse a la misión. Nuestro “caminar juntos” es lo que mejor realiza y manifiesta la naturaleza de la Iglesia como Pueblo de Dios peregrino y misionero.

Mérida, 26 de noviembre de 2023

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